| Un presidente-felipón No se trata ni mucho menos de presentar a Luís Felipe Scolari, Felipón, como candidato a presidente de la República. Él no se entiende político ni gusta de política. Se trata de conseguir que el futuro presidente tenga las virtudes que hicieron de Felipón el técnico victorioso de la Selección ganadora de la Copa Mundial de fútbol. Él mismo apuntó las virtudes que dieron la victoria a Brasil y sugirió como necesario para Brasil dar cierto: amor, amistad, donación, un proyecto claro, determinación para ejecutarlo, conjugar esfuerzos, humildad y fe en Dios. De las muchas entrevistas que le hicieron fui anotando los datos que me convencieron: si tuviéramos un presidente felipón seguramente el destino social de nuestro país sería diferente y mejor. Por eso elijamos un presidente que ostente las virtudes de Felipón. Enumero algunos puntos axiales. 1. Concepción correcta de la política: según Gandhi, la política es un gesto amoroso para con el pueblo, es cuidar de la vida de los ciudadanos. Felipón hizo eso con la Selección. No la administró como un empresario; cuidó de ella como un padre cuida de su familia. Con cariño, incentivando; con rigor, imponiendo disciplina. Fundó la familia Scolari. Necesitamos un presidente que cuide de la población. Hemos tenido administradores de la moneda, del mercado, de la inserción en la mundialización con la frialdad de los banqueros, sin cuidado. 2. Percepción realista de la situación: el caos del fútbol brasilero. Con trabajo, humildad y perseverancia hizo que el caos se volviese cosmos, es decir, estructuró una Selección victoriosa. Necesitamos un presidente que enfrente decididamente el caos social brasilero y encuentre creativamente caminos sostenibles para la necesaria justicia societaria. 3. Claridad de propósitos: hacer que Brasil esté entre los cuatro mejores del mundo. Solamente alcanzado esto, pensar en las finales y en la copa. Necesitamos un presidente que abandone la obsesión de ponernos en el Primer Mundo o entre los 7-G. Primer Mundo es recuperar la dignidad del pueblo, haciendo que trabaje, coma, tenga salud, se eduque y tenga seguridad. 4. Lo colectivo es más importante que el estrellato individual. Felipón pidió a los jugadores entrega y conjugar esfuerzos para formar un equipo campeón. Por eso no escogió a Romario, conocido por su espíritu vedetista y poco societario. Por buscar el todo, tuvo el valor de retirar a Ronaldo, que hizo los goles de la victoria, en los últimos minutos del juego. Necesitamos un presidente que piense menos en los empresarios y más en los movimientos sociales y en las masas destituidas, que haga más políticas públicas y favorezca menos privatizaciones. 5. Nunca perder la humanidad. Último consejo de Felipón a los jugadores: ''No quiero que entren en el campo sintiéndose con la obligación de ganar''. Buen sentido extremo. Ellos tienen la obligación de ser buenos y creativos. De ahí resulta la victoria. Necesitamos un presidente que escuche al pueblo, pues tiene sabias lecciones que darnos de cómo sobrevivir a todas las tribulaciones manteniendo la alegría de luchar y de vivir. 6. Alimentar la mística: todo depende de nuestro empeño pero no olvidemos a Aquel de allá arriba, donde está anclado todo. Felipón no tuvo vergüenza de llevar su Nuestra Señora del Caravaggio ni los jugadores de rezar en círculo. Necesitamos un presidente que valore la mística del pueblo, fuente secreta de su resistencia y de su liberación.
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