| Páginas Verdes: Leonardo Boff ''Somos Dios y Satanás de la Tierra'' El pensador, escritor y teólogo Leonardo Boff recuerda que el descubrimiento verdadero y ecológico del planeta en que vivimos fue registrado en el mensaje que mandaron los astronautas desde suelo lunar: "Desde aquí arriba no hay diferencia entre la Tierra y la Humanidad —dijeron— son una misma realidad. No se puede ver la Humanidad y la Tierra separadas. Son una misma totalidad. Más que una totalidad forman una unidad”, subrayaron. Esta afirmación es de fundamental importancia, resalta Boff: "Los pueblos originarios sabían eso pero nosotros lo habíamos olvidado. Está presente hasta en la palabra que nos define: hombre, que viene de humus, tierra fecunda. Nosotros somos parte y parcela de la Tierra". JB ECOLÓGICO - ¿Por qué tenemos tanta dificultad en recordar esta verdad tan ancestral? LEONARDO BOFF - Porque, en nuestra ilusión, hemos creado un pedestal sobre el cual colocarnos vanidosamente, pensando que toda la creación sólo tiene sentido si se ordena al ser humano. Nosotros nos sentimos los reyes y reinas del universo y de la Tierra. Es el famoso antropocentrismo, el ser humano como centro de todo. Pero eso no es cierto. El ser humano entró en el escenario de la historia de la Tierra cuando el 96% de esa historia ya estaba concluido. La Tierra no es por lo tanto producto del trabajo humano, ni surgió a partir del deseo humano. La Tierra con su inmensa complejidad y biodiversidad —y ésta es la verdad que nos duele— se realizó sin nosotros. ECOLÓGICO - ¿Pero no necesitó del ser humano para elaborar su grandeza? BOFF – Nosotros surgimos a partir de los elementos terrestres y cósmicos que nos antecedieron. Así pues somos nosotros quienes pertenecemos a la Tierra, no la Tierra quien nos pertenece. Por eso es una profunda ilusión pensar que somos el destino último de la Tierra. Eso fue lo que nos separó ecológicamente de la Naturaleza, de Dios, del Creador. Rompimos la solidaridad planetaria y cósmica. En vez de colocarnos al lado de las cosas, nos situamos por encima de ellas para dominarlas. ECOLÓGICO - ¿Es esa nuestra ilusión? BOFF - Sí, porque en realidad nosotros dependemos de un plato de arroz con frijoles y de un vaso de agua. Dependemos de los billones y trillones de microorganismos, de virus y de bacterias que están dentro de nosotros. Nuestra supervivencia y la garantía de nuestra salud dependen del equilibrio de los organismos vivos invisibles, que representan el 80% de toda la vida, y conforman la vitalidad de la Tierra y también la nuestra. Dicen los científicos que en una cucharadita de suelo común hay 50 mil millones de microorganismos. Nosotros dependemos de esas realidades, pero nos olvidamos de ello. Por eso nos hemos exiliado. Nos hemos aislado de la inmensa comunidad de todos los seres vivos, pero recuperamos la verdad. Descubrimos la Tierra, la humanidad como Tierra que piensa. ECOLÓGICO - ¿Existe otro descubrimiento? BOFF - La vida. Este descubrimiento, que llegó a nosotros a partir de 1954, fue algo absolutamente sorprendente hasta para la misma ciencia, cuando dos científicos norteamericanos descifraron el código genético, es decir, el alfabeto por el cual se construye todo ser vivo. ECOLÓGICO - ¿Y cual fue la sorpresa al descodificar el código genético del ser humano? BOFF – Descubrir que dicho código está presente en cada célula del cuerpo humano, hasta en la más exterior de la epidermis, que podemos arrancar con la uña. Ella tiene toda la información necesaria para construir y reconstruir la vida, reproducir y multiplicar su inmensa diversidad. La sorpresa fue que la vida es absolutamente unitaria, desde la ameba más originaria, hace 3.800 millones de años, pasando por los dinosaurios, que murieron hace 67 mil años, y llegando hasta los colibríes de hoy, los caballos y nosotros. Tenemos el mismo código genético. Tenemos el mismo alfabeto mediante el cual se construye la vida. Sólo las sílabas se combinan de manera diferente y de ahí surge la diversidad de los seres vivos. Pero la vida, sabemos, es profundamente unitaria. ECOLÓGICO - ¿Entonces todos somos hermanos y hermanas como predicaba San Francisco? BOFF - Sí, lo dice la ciencia, mientras que él percibió dicha verdad por intuición. Todos los seres son hermanos por una consecuencia científica, por estar construidos con los mismos elementos físico-químicos. La diferencia entre un chimpancé y nosotros es de cuatro décimas de gene. Tenemos el 99,6 de genes iguales. Sólo falta un 0.4, que el chimpancé tiene, pero sin activar. Si un día fuera activado, el chimpancé se volvería un ser humano. Admito incluso que, tal como somos, no quieran ser seres humanos y prefieran seguir siendo chimpancés. ECOLÓGICO - ¿Cual será el siguiente descubrimiento? BOFF – Ese aún está en construcción. Es descubrir cuál es nuestra misión aquí. Para eso, precisamos ser éticos. Y ser ético significa ser responsable por la casa común que es el planeta Tierra. La función antropológica y ética de la ecología es ésta: devolver al ser humano la conciencia de su responsabilidad por el ambiente común. En 1866, el fundador del discurso ecológico, Ernest Heikel, un alemán discípulo de Darwin, creó a palabra ecología y también la definió: ecología es la ciencia doméstica. Así como economía, palabra emparentada con ecología que cuida de las necesidades de la casa. O ecumenismo, que también viene de "oikos", que predica la armonía entre los habitantes de la casa común, para que vivan en paz y sin conflictos entre sí. Ecología significa cuidar de la casa común, que no es la casa donde habitamos, ni la ciudad donde vivimos. La casa común es el planeta donde todos los seres viven juntos, articulados entre sí. ECOLÓGICO - ¿Lo conseguirá el ser humano? ¿Habrá tiempo para cuidar de esta casa común? BOFF – Nos hemos dado cuenta de que podemos ser el Satanás o el Ángel bueno de la Tierra. Actualmente estamos demostrando que podemos ser el Satanás. Hemos montado una máquina de muerte que está devastando todo el planeta. Más de la mitad de los animales y plantas que existían en la Tierra ha sido exterminada. Dos tercios de todas las especies de aves sobre la Tierra también están amenazados. Una de cada 10 ya ha sido exterminada. Cada día desaparecen 50 especies de plantas y 10 especies de animales. Esto es abrumador. Debemos tomar conciencia de esto. Envenenamos los suelos, llenamos de pestilencia los aires, contaminamos las aguas. Lo que más producimos como cultura capitalista no son electrodomésticos, televisores o automóviles, sino basura que no se recicla. La naturaleza no conoce el desperdicio. Recicla todo, retrabaja todo. ECOLÓGICO - ¿Entonces estamos siendo el Satanás de la Tierra? BOFF - Más que eso. Demostramos que somos homicidas. Somos también etnocidas, matando etnias, naciones indígenas. Y ecocidas, por acabar también con ecosistemas naturales. Sólo el 12% de nuestra selva atlántica está preservado. El resto ha sido eliminado con todas las especies que había dentro. Y podemos ser geocidas, acabando con la Tierra. El científico Carl Sagan nos dejó un testamento trágico, una seria advertencia. Él decía: "El ser humano, en los últimos tres siglos, fundamentalmente en las últimas décadas, ha inventado el principio de la autodestrucción. Si agilizara las 60 mil armas atómicas, químicas y biológicas ya construidas y almacenadas, podría eliminar, varias veces, la biosfera." ECOLÓGICO - ¿Y el futuro? BOFF - Sagan también decía que sobrevivir hoy no depende ya de las fuerzas cosmogénicas ni de la lógica de la naturaleza. Depende de una decisión política de los seres humanos a favor de la supervivencia. ECOLÓGICO - ¿ Y entonces? BOFF - Si no tomamos esa decisión, con la voracidad de este modelo de civilización que consume energía, quiebra los ecosistemas, degrada la Tierra, humilla las especies y las elimina, esa lógica podrá llevarnos al destino de los dinosaurios. Por eso, la Ecología no es sólo un tema de moda. Es un tema de profundamente vital, un eje alrededor del cual se articulan todas las cuestiones. Esta vez no habrá un Arca de Noé que salve a unos y deje perder a otros. O todos nos salvamos o todos nos perdemos.
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