Ecología social
La segunda -ecología social- no quiere sólo el medido
ambiente, quiere el ambiente entero. Inserta al ser humano y a la
sociedad dentro de la naturaleza. No se preocupa únicamente
de embellecer la ciudad con mejores avenidas, plazas o playas más
atractivas, prioriza también el saneamiento básico,
una buena red de escuelas y un servicio de salud decente. La injusticia
social significa violencia contra el ser más complejo y singular
de la creación, que es el ser humano, hombre y mujer. Él
es parte y parcela de la naturaleza. La ecología social propugna
un desarrollo sostenible, que atiende a las carencias de los seres
humanos de hoy sin sacrificar el capital natural de la Tierra, tomando
también en consideración las necesidades de las generaciones
del mañana, que tienen derecho a satisfacerse y a heredar
una Tierra habitable, con relaciones humanas mínimamente
justas. Pero el tipo de sociedad construida en los últimos
400 años impide realizar un desarrollo sostenible. Es energívora,
ha montado un modelo de desarrollo que saquea sistemáticamente
todos los recursos de la Tierra, y explota la fuerza de trabajo.
En el imaginario de los fundadores de la sociedad
moderna el desarrollo se movía entre dos infinitos: el infinito
de los recursos naturales y el infinito del desarrollo hacia el
futuro. Pero dichos presupuestos han revelado ser una ilusión.
Los recursos no son infinitos, la mayoría se está
agotando, principalmente el agua potable y los combustibles fósiles.
Y el tipo de desarrollo lineal y creciente hacia el futuro no es
universalizable. Por lo tanto no es infinito. Si las familias chinas
quisieran tener los automóviles de las familias norteamericanas,
China se convertiría en un inmenso estacionamiento. No habría
suficiente combustible y nadie se podría moverse.
Carecemos de una sociedad sostenible que encuentre
para sí el desarrollo viable que satisfaga las necesidades
de todos. El bienestar no podrá ser solamente social, tendrá
que ser sociocósmico. Deberá atender a los demás
seres de la naturaleza, como las aguas, las plantas, los animales,
los microorganismos, pues todos juntos constituyen la comunidad
planetaria en la que nos incluimos y sin ellos nosotros no podríamos
vivir.
BBibliografía mínima
de orientación
- Boff, L., Ecología,
mundialización, espiritualidad, Cristianos comprometido
en las luchas populares, México, 1994.
- Boff, L., Do iceberg à arca de Noé,
Garamond, Rio de Janeiro 2002.
- Boff, L.,“Ecología social frente a la pobreza
y la exclusión” en La voz del arco iris,
Trotta, Madrid, 2003.
- Minc, C., Como fazer movimento ecológico e defender
a natureza e as liberdades, Vozes, Petrópolis 1987.
- Müller, R, O nascimento de uma civilização
global, Aquariana, S.Paulo 1993.
- Vários. Nosso futuro comum. Comissão
Mundial sobre o Meio Ambiene, Fundação Getúlio
Vargas, Rio de Janeiro 1988. |
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