Ecología mental
La tercera -la ecología mental- llamada también ecología
profunda, sostiene que las causas del déficit de la Tierra
se deben al tipo de sociedad que actualmente tenemos y al tipo de
mentalidad predominante, cuyas raíces remontan a épocas
anteriores a nuestra historia moderna, incluyendo la profundidad
de la vida psíquica humana consciente e inconsciente, personal
y arquetípica. En nosotros existen instintos de violencia,
voluntad de dominio, arquetipos sombríos que nos alejan de
la benevolencia con relación a la vida y a la naturaleza.
Dentro de la mente humana se originan los mecanismos que nos llevan
a la guerra contra la Tierra. Y se expresan mediante una categoría:
el antropocentrismo. El antropocentrismo considera al ser humano
rey/reina del universo. Los demás seres tienen sentido si
ordenados al ser humano; están ahí para su disfrute.
Esta interpretación rompe con la ley más universal:
la solidaridad cósmica. Todos los seres son interdependientes
y viven dentro de una intrincadísima red de relaciones. Todos
son importantes.
No es posible que alguno sea rey/reina y se
considere independiente, sin necesidad de los otros. La moderna
cosmología nos enseña que todo tiene que ver con todo
en todos los momentos y en todas las circunstancias. El ser humano
olvida esa intrincada red de relaciones. Se aleja de ella y se sitúa
sobre las cosas, en lugar de sentirse al lado y con ellas en una
inmensa comunidad planetaria y cósmica. Es necesario recuperar
las actitudes de veneración y respeto a la Tierra.
Eso solamente se conseguirá si primero
rescatamos la dimensión de lo femenino en el hombre y en
la mujer. Por lo femenino el ser humano se abre al cuidado, se sensibiliza
por la profundidad misteriosa de la vida y recupera su capacidad
de maravillarse. Lo femenino ayuda a rescatar la dimensión
de lo sagrado. Lo sagrado impone siempre límites a la manipulación
del mundo, pues da origen a la veneración y al respeto, fundamentales
para salvaguardar la Tierra. Crea la capacidad de re-ligar todas
las cosas a su fuente creadora que es el Creador y Ordenador del
universo. De esta capacidad religadora nacen todas las religiones.
Hoy precisamos revitalizar las religiones para que cumplan su función
religadora.
Bibliografía mínima
de orientación
-Berry, T., O sonho da Terra,
Vozes, Petrópolis 1991
- Boff, L., Nueva era: la civilización planetaria:
desafíos a la sociedad y al cristianismo, Verbo
Divino, Estella, 1995.
- Boff, L., Eco-espiritualidade:sentir, pensar y amar como Tierra,
en Ecología: grito de la Tierra, grito de los pobres,
Trotta, Madrid, 1996.
- Lutzenberger, J., Gaia, o planeta vivo(por um caminho
suave), L&PM 1990, Porto Alegre 1990.
- Prigogine, I. E Stengers I, La nueva alianza: metamorfosis
de la ciencia, Alianza Editorial, Madrid, 1997.
- Sagan, C., Un punto azul pálido, Planeta,
Barcelona, 1995.
- Unger, N.M., Encantamento do humano:ecologia e espiritualidade,
Loyola, S.Paulo 1997.
-Zohar, D.e Dr. Ian Marshall, QS, Inteligência espiritual,
Record, Rio de Janeiro 2000 |
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